Las pruebas realizadas al cráneo del llamado “niño de las
estrellas” parecen confirmar la presencia de material genético de otro
planeta

Resultados preliminares de un nuevo
examen genético realizado a un esqueleto de un niño que data de hace 900
años, conocido como “el niño de las estrellas”, han confirmado la
presencia de ADN no humano en el hueso. Ya en 2003 se había practicado
un examen similar que había permitido extraer ADN de la mitocondria, lo
cual implicaba que la madre de este niño si fue humana. Sin embargo, no
se había logrado recuperar su material genético nuclear, el cual resulta
tanto del padre como de la madre. Esto sugería la posibilidad de que su
padre no fuera humano pero la tecnología de aquel entonces no les
permitió comprobar esta suposición.
Ahora, en 2010, ha habido múltiples
avances en los procesos de análisis y recuperación de material genético.
Estos permitieron finalmente recuperar el ADN nuclear del niño de las
estrellas, y aparentemente se confirmó la presencia de material genético
extraterrestre.
Muestra de gel

Afortunadamente para muchas de estas
especies ya existen genomas completos de las secuencias núcleotidas, y
por ello es que el ADN del niño de las estrellas puede ser contrastado
con la base de datos en busca de configuraciones genéticas similares.
Gracias a esto se comprobó que 265 pares de ADN corresponden
perfectamente con el cromosoma humano, demostrando que parte de la
genética nuclear de esta muestra corresponde a un humano. Este dato se
comprueba en la primer hoja.
Las siguientes fotos de pantalla fueron tomadas de la base de datos
del Instituto Nacional de Salud (NHI) de Estados Unidos. Esta base,
abierta a todo público, es un archivo centralizado de “toda” la
información genética recabada por científicos alrededor del mundo, y
ahora esencialmente cubre la data genética que se ha registrado de todos
los seres vivientes que han sido estudiados, incluyendo virus,
bacterias, crustáceos, peces, animales, plantas y humanos.
Sin embargo, en la segunda hoja,
confirmamos que existen otros 342 pares de ADN que no concuerdan con
alguna muestra genética registrada en un ser vivo de nuestro planeta.
“No significant similarity is found” es la leyenda que arroja la base de
datos. Y más allá de que seguramente para muchas personas esta noticia
será casi imposible de considerarse seriamente, lo cierto es que en
unos años este descubrimiento podría formar parte de los textos
escolares alrededor del mundo.

Desde hace aproximadamente una década el
caso del “Niño de las Estrellas” causó polémica entre la prensa de
diversos países. Al parecer el cráneo fue hallado en 1930, en Chihuahua,
México. Desde 1999, año en que le fue entregado el cráneo por una
pareja de Texas, el investigador Lloyd Pye se ha hecho cargo del
proyecto. Con 900 años de edad y perteneciente a un niño de 4 a 5 años,
muestra una dimensión cerebral mucho mayor a la de un hombre adulto, y
además presenta una estructura ósea especialmente ligera pero bien
conservada. Hasta ahora los escépticos han señalado que el niño podría
haber padecido hidrocefalia, sin embargo habrá que esperar a ver la
reacción de la comunidad científica ante este importante paso en el
desarrollo de la investigación sobre este caso.